«Cuando se jodió lo nuestro», o, de la devolución de los contenidos académicos a los académicos

«Cuando se jodió lo nuestro», o, de la devolución de los contenidos académicos a los académicos

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Lluís Anglada / ub.edu/blokdebid/

La novela de Mario Vargas Llosa, Conversación en La Catedral, empieza con el protagonista preguntándose: «¿En qué momento se jodió el Perú?»1. El informe que reseñamos podía haber empezado de forma similar2, preguntándose cuándo ‘se jodió’ lo nuestro, las revistas científicas y académicas, en este caso.

Fuente original: «Cuando se jodió lo nuestro», o, de la devolución de los contenidos académicos a los académicos | blok de bid.

El paso al digital ha impactado de forma disruptiva en el mercado de los contenidos (libros, revistas, películas) donde las empresas comerciales líderes en el mercado de lo analógico han tenido que dejar paso a nuevas alternativas para el consumo, iniciativas estas conducidas o por nuevas formas de acceso o por nuevas empresas. No ha pasado lo mismo en el mercado de la comunicación científica donde, después de algunas compras y fusiones, cinco editoriales comerciales (las big five), a las que hay que sumar no más de 30 sociedades científicas, publican la mayoría de las revistas que ‘cuentan’ (es decir, las incluidas en los índices de Web of Science o de SCOPUS).

La concentración de la publicación científica en empresas editoriales comerciales empezó en los años 70 del pasado siglo, pero ha llegado a extremos oligopolísticos con Internet. El cambio ha sido tan grande que la prensa generalista se ha hecho eco y ha examinado los caminos que han llevado a esta situación (véase, por ejemplo, «Is the staggeringly profitable business of scientific publishing bad for science?» en The Guardian) y se hacen eco de la necesidad, expresada por muchos científicos, que el control de las publicaciones científicas vuelva a la academia («It’s time for academics to take back control of research journals»).

Pero la historia de la creación de oligopolios editoriales no es la de una apropiación, es la historia de una cesión. Una historia que tiene sus causas (y sus efectos) y que tiene mucho que ver con la capacidad baja de una sola revista (o de unas cuantas) editada de forma altamente voluntarista, de sobrevivir (es decir, de ser vista y de poder financiarse) en un mercado cada vez más global y competitivo.

El informe (breve) que reseñamos se ha producido en el marco de un proyecto de investigación sobre la historia de Philosophical transactions (la revista científica viva más antigua) financiado por el UK Arts and Humanities Research Council y refleja las ideas que se expresaron en un seminario que se celebró en la Royal Society, en abril de 2016, bajo el título de «The Politics of academic publishing, 1950-2016».

El texto reseñado se inicia con un resumen del informe y una introducción donde se señala que el informe se centrará en los cambios en la edición de revistas científicas a partir de la Segunda Guerra Mundial y que, para entender los cambios, no tan solo debemos fijarnos en los desarrollos tecnológicos, sino también en la situación financiera de las universidades y en el sistema de reconocimiento del prestigio de los académicos. A este último tema se dedica el primer capítulo («Publication and prestige before the 1940s») donde se explica que las publicaciones no empiezan a contar para el prestigio científico hasta la segunda mitad del S. XIX, y que hasta la segunda mitad del siglo XX la carrera docente y el prestigio científico no tenían relación.

El grueso del informe se dedica a los cambios en las publicaciones y el prestigio después de la Segunda Guerra Mundial. Los apartados en los que se divide este apartado son lo bastante claros como para indicar el contenido, y son: La comercialización y consolidación de la publicación científica, Investigación y prestigio en las universidades, Revisión por pares y el prestigio académico, Los límites del modelo comercial, Tecnologías alternativas, Publicación científica en línea.

De forma resumida (y seguramente incompleta) los elementos clave del proceso de cambio que acontece en este período son tres:

  • La investigación necesita ampliar su difusión y esto comporta la profesionalización de la edición científica. Esta profesionalización tiene un coste que es preciso sufragar e implica que la edición de revistas deba tener una mínima economía de escala que solo pueden proporcionar las editoriales comerciales y las sociedades científicas grandes.
  • La educación superior se extiende mucho en la segunda mitad del S. XX y crece también la necesidad de transparencia y control (accountability), es decir, la de tener indicadores de resultados; crece también la importancia de la investigación (más impacto económico y social y más financiación pública). Demanda de resultados e importancia de la investigación se encuentran: el uso de indicadores asociados a las publicaciones crece.
  • La financiación de las revistas funciona bastante bien hasta lo que se denomina «crisis de las revistas» (segunda mitad de la década de 1970). Desde entonces, el coste de subscribir revistas no ha parado de crecer por encima de los incrementos del IPC. A pesar de los nuevos desarrollos tecnológicos, las revistas digitales no han solucionado muchos de los problemas de la comunicación científica (el precio sería uno, pero la capacidad de publicar un artículo de forma rápida sería otro).

En las reflexiones finales, los autores del informe reconocen las aportaciones de las editoriales comerciales en la publicación científica, pero también señalan su responsabilidad en las disfunciones que actualmente tiene. Las causas, pero, hay que buscarlas en un mercado sin competencia (el de las revistas) y en una evaluación científica demasiado ligada a los indicadores de publicación.

El informe termina con recomendaciones al Gobierno, a las entidades financiadoras de la investigación y a las sociedades científicas, a los dirigentes universitarios y a los científicos. Entre las que se propone destaco estas:

  • Hay que conocer realmente lo que cuesta el sistema actual de comunicación científica (esto incluye los libros y los pagos de APC, article processing charges).
  • Hay que revisar y rediseñar los procesos de evaluación de forma que sean menos dependientes de indicadores bibliométricos.
  • Es necesario que el derecho de copia de las publicaciones científicas quede en manos de sus autores y que no sea transferido a terceros.

Lluís Anglada
Director de l’Àrea de Ciència Oberta
Consorci de Serveis Universitaris de Catalunya (CSUC)

 


1Wikipedia. [Consulta: 17/09/17].

2 Arturo San Agustín remite a lo mismo en el título de su libro: Cuando se jodió lo nuestro: Cataluña-España crónica de un portazo. Península, 2014. 260 p. ISBN 9788499423111.

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Fyfe, Aileen; Coate, Kelly; Curry, Stephen; Lawson, Stuart; Moxham, Noah; Røstvik, Camilla Mørk (2017). Untangling academic publishing: a history of the relationship between commercial interests, academic prestige and the circulation of research. [S.l.]: Zenodo. 23 p. Disponible en: http://doi.org/10.5281/zenodo.546100 . [Consulta: 17/09/17].


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