Debilidad digital. Libranda, De Marque, Odilo, Bookwire

Debilidad digital. Libranda, De Marque, Odilo, Bookwire

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Manuel Gil / antinomiaslibro.wordpress.com

Hace unos día leí en el portal anglosajón CNBC que De Marque, la tecnológica canadiense, había adquirido la totalidad de Libranda. El titular no dejaba lugar a dudas, se hacían con el control de Libranda. Espere unos días a ver que eco tenía la noticia por aquí. Prácticamente nada, hasta la aparición del post de mi colega Bernat Ruiz Domenech , un análisis muy interesante pero que a mi juicio carga las tintas demasiado hacia un solo lado de la industria,no sé si de manera algo injusta.

Fuente original: Debilidad digital – Antinomía libro.

De Marque ya era socio de la plataforma desde 2014, y toda la tecnología que Libranda usaba provenía de esta empresa, aunque nunca se supo a ciencia cierta qué porcentaje adquirió de Libranda en 2014, hasta ahora, que han conseguido el control total de la plataforma. Vaya por delante que me parece una pésima noticia para la industria editorial española.

Y planteo aquí algunas reflexiones sobre el tema:

  • Todo el acervo digital de España se traslada a Canadá y a Frankfurt. En un momento en que la preservación de los acervos críticos de un idioma y sus contenidos son un tema de extremada importancia, la cuarta potencia editorial del mundo pierde el control de sus contenidos en distribución digital.
  • En un tiempo en el que lo fundamental es el control de datos (rastro)  que los usuarios dejan en su lectura digital nos ponemos estupendos y vendemos lo único que teníamos. Las editoriales socias de Libranda (Grupo Planeta, Penguin Random House, Grupo Editorial SM, Wolters Kluwer, Roca Editorial y Edicions 62), renuncian a algo tan crítico como esto:
  • Cuando un lector aborda un libro para su lectura, los datos que el streaming puede reportar al editor son muy complejos, un big data de outputs que le permite posteriormente extraer conclusiones muy valiosas para las áreas de marketing. Por ejemplo:
    • A qué hora lee.
    • En qué días.
    • Cuanto lee.
    • Si llega hasta el final en la lectura del libro.
    • Si sólo lee determinados capítulos.
    • Si relee determinados párrafos o capítulos
    • A qué velocidad.
    • En qué dispositivo o dispositivos.
    • Donde detiene la lectura.
    • Si comparte notas o subrayados.
    • Que libros está leyendo simultáneamente.
    • Las anotaciones y partes que más le gusten pueden ser ítems a compartir en una comunidad de lectores o bien en redes.
  • ¿Compartirá De Marque estos datos con las editoriales españolas ahora que éstas no son accionistas?
  • Si la industria tiene dificultades  para proteger su acervo digital, ¿no debería intervenir la Secretaria de Estado para la Sociedad de la Información, en pleno desarrollo de la Agenda Digital de España?
  • Ante el fuerte potencial de crecimiento de América Latina, ¿no sería más lógico construir una plataforma integrada por toda la edición española?

Tiendo a pensar que los dos competidores principales de Libranda efectuarán movimientos estratégicos en breve, en el campo de la edistribución minorista Bookwire,  y Odilo en la venta y gestión del préstamo digital a bibliotecas, pueden salir obviamente reforzados. Me imagino que esta adquisición remueve la tectónica de placas de la distribución digital.

En definitiva, una mala noticia para la edición española. En un momento especialmente interesante en el que hay ya un debate público en los medios sobre cómo mitigar y reducir el imperio y monopolio de los grandes players, esta noticia no puede llegar en peor momento.

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