Día del Libro 2017: ¿Necesita hundir su editorial? Los ensayos que nadie compra ni a tiros

Día del Libro 2017: ¿Necesita hundir su editorial? Los ensayos que nadie compra ni a tiros

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VÍCTOR LENORE / elconfidencial.com

Sant Jordi, día del libro, tiempo de títulos que arrasan. Por eso, quizá, lo que nos pide el cuerpo es mirar al lado contrario. ¿Y si pudiéramos trazar un perfil del lector de ensayo español a partir de las temáticas que le causan más rechazo? ¿Qué áreas no hay que tocar ni con un palo si se pretende recuperar la inversión? ¿Es posible que los ‘worstsellers’ sean tan reveladores como los ‘bestsellers’? “Desgraciadamente, el lector español no es lo que se dice muy cosmopolita en sus gustos, por lo menos el lector más común. Somos terriblemente hispanocentristas y eso condiciona el devenir de no pocos libros. Todo texto que no hable de España o que no tenga una “lectura española” nace tocado. Solo en el caso de que se consiga rodear ese libro de cierto exotismo ‘cool’ puede llegar a funcionar. Y ojo con eso, porque en ese caso quizá no importe tanto el contenido del libro en sí como lo que puede decir de ti el haberlo leído”, explica Tomás Rodríguez Torrellas, de la editorial Akal. El prestigio de pasear con un objeto molón bajo la axila.

Fuente original: Día del Libro 2017: ¿Necesita hundir su editorial? Los ensayos que nadie compra ni a tiros. Noticias de Cultura.

¿Otro problemón? “No nos gusta leer textos que no nos dejan bien parados. Por eso nadie quiere saber nada de África, que es un agujero editorial. Tampoco, en buena medida, de la América Latina postcolonial, no así de la imperial, curiosamente. Sabemos muy poco de su historia reciente y de su realidad social y política. Algo parecido pasa con el ecologismo, del que se publican libros estupendos, dentro y fuera de España, que no quiere leer nadie, no vaya a ser que tengamos problemas para dormir”, suelta medio en broma.

El problema de la casta

'La casta'
‘La casta’

Vamos con los ejemplos concretos, que nos proporciona Daniel Moreno, de Capitán Swing, una de las editoriales de referencia del ensayo español. ¿Con qué libro se la pegó? “Recuerdo ‘La Casta. De cómo los políticos se volvieron intocables’ (2015), de Gian Antonio Stella y Sergio Rizzo, un ‘bestseller’ en Italia que dio muchísimo de que hablar. De esa investigación, sacó la gente de Podemos el concepto que luego circuló tanto en el panorama político y mediático. Quizás el fallo fue sacarlo cuando el concepto ya estaba demasiado “gastado”, quizás la realidad italiana a la que hace referencia, aún teniendo muchas similitudes, parecía lejana… Nunca se acaba de saber por qué algo que a priori tiene posibilidades comerciales se desinfla”, explica. No le salvó ni el prólogo de relumbrón de Enric Juliana e Íñigo Errejón.

Buen libro, mal momento

Moreno también tiene ejemplos españoles de sacar el libro correcto en el momento equivocado. “Me pasó algo parecido con ‘CUP. Viaje a las raíces y las razones de las candidaturas de unidad popular’ (2016). Es la historia, desde dentro, de esta organización política original, admirada por los movimientos sociales. Además lo cuenta David Fernández, activista respetado a nivel estatal”, señala. ¿Cuál fue, entonces, el problema? “Quizá tardó un pelín en publicarse, justo cuando la CUP, que llevaba meses en voga en todos los medio nacionales, decidió de manera asamblearia apoyar a Artur Mas y no concurrir a nuevas elecciones. Parece que hubo bastante bajón desde las izquierdas estatales, ya que seguramente no se esperaba esa baza táctica por su parte”. Otro resbalón, que no mala elección, fue sacar el espléndido ‘Espectros del capitalismo’ (2015), donde la superventas Arundhati Roy explica los principales conflictos de la India. Se quedó en unos modestos 2.800 ejemplares, cifra tirando a modesta para la autora del clásico ‘El Dios de las pequeñas cosas’ (1997).

¿La culpa es de los ricos?

'Cómo los ricos destruyen el planeta'
‘Cómo los ricos destruyen el planeta’

Moreno es un editor de éxito, con poco más de un lustro de recorrido. En el otro lado del espectro está Lourdes Lucía, directora de Clave Intelectual, cercana a la jubilación. Su ‘worstseller’ preferido tiene un título pegadizo, del que seguramente no hayan escuchado hablar. “En el pasado reciente, confié mucho en un libro de Hervé Kempf que me parece estupendo: ‘Cómo los ricos destruyen el planeta’. Lamentablemente no tuvo el eco que yo esperaba”. Desde entonces, mide mucho las tiradas. Prefiere reimprimir a que se queden libros en el almacén o vengan devueltos. Así se evitan sorpresas. ¿Cuál fue el error? “Sinceramente: no lo sé. En España lo publicamos a finales de 2011 y vino el autor a presentarlo. Estaba muy reciente el 15M y el tema salía en todos los debates. Es verdad que éramos una editorial recién creada, pero también publicamos unos meses antes La explosión del periodismo’ de Ignacio Ramonet y tuvimos que reimprimirlo”, recuerda. Quizá el problema fuera que Kempf es un reputado ecologista.

¿Y la literatura?

Mucho más complicado es obtener datos de ficción. Lo explica Alberto Olmos, columnista de El Confidencial, que durante un año llevó el timón de Caballo de Troya. “No podría decirte qué libro me decepcionó particularmente en cuanto a ventas, por pura delicadeza hacia mis autores. Tampoco lo calificaría nunca un texto, ni en privado, de “fallo” detectable. Es un misterio, hasta para editores que llevan décadas en esto, por qué de pronto algo se vende o el motivo de que algo, que lo tiene todo para alcanzar el éxito, no funciona”, señala con elegancia. Sí se tira a la piscina Claudio López de Lamadrid, de Random House Mondadori: “Cuando compré los derechos, estaba convencido de que ‘La sombra de la montaña’, de Gregory David Roberts, era un caballo ganador. Tenía todos los números: es la segunda parte de ‘Shantaram’, una novela que vendió en España más de 70.000 ejemplares, y su trama, en el mundo de las mafias de la ciudad de Bombay, es tan apasionante y divertida como la del volumen anterior”, recuerda.

¿Qué pasó? “Por no pasar, ni siquiera salió reseñada en los medios de comunicación. Cierto es que el autor se niega a hacer promoción, y que hoy en día el gran problema es que, con la apabullante oferta de novedades, el mayor peligro que corre un título es pasar desapercibido, que nadie siquiera se entere de su existencia. Tampoco ayuda hoy que un libro tenga 800 páginas, sobre todo en el género literario . En los ‘bestsellers’ o la literatura juvenil la extensión no es un lastre”, señala. Lamadrid acaba con una pista para sádicos: “Para saber lo que no se vende solo hay que echar un vistazo al top 500 semanal de Nielsen

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