La cara oscura de iBooks Author

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Por Arantxa Mellado el 20.01.2012

Apple ha vuelto a liarla, no se habla de otra cosa: sus nuevas aplicaciones iBooks Author e iBooks 2 salen con la intención de revolucionar el inestable mundo de la edición.

He descargado ambas y he estado jugando con ellas un buen rato, hasta que el deber me ha llamado de nuevo al orden; con lo bien que me lo estaba pasando, trasteando entre plantillas, eligiendo fuentes, subiendo fotos, retocando imágenes… Durante más de una hora, gracias a iBooks Author, he sido escritora, editora, diseñadora y maquetadora, ¡con estas manitas y sin necesidad de profesionales! Si no he puesto mis obras a la venta ha sido porque no había creado nada (y porque tengo sentido del ridículo), si no, hubiera sido también mi propia distribuidora.

Para los que todavía no se hayan enterado de qué va esto de iBooks Author, sepan que es un nuevo software gratuito de creación de libros electrónicos para OS X, es decir, para máquinas Apple.

Dos serán las características con las que Apple quiere diferenciar a iBooks Author de otros programas dirigidos a la creación de libros electrónicos: una gran facilidad de uso y el autoformato de texto. Los autores podrán arrastrar fotos, galerías completas, vídeos y documentos de Word para elaborar libros de todo tipo sin complicaciones, e incluso sería posible insertar widgets usando la suite ofimática de Apple o usando Javascript/HTML.

iBooks Author incluye entre sus características inserción automática de definiciones (basta con hacer clic en una palabra para añadir su significado), vista rápida de documentos en el iPad para comprobar su correcto funcionamiento y publicación directa en la tienda de Apple [previa autorización de sus responsables].

¿Por qué tanto ruido por un programa más de autoedición y de creación de ebooks? No sólo por su facilidad de uso y la calidad de los resultados (genera buenos ePubs), sino porque muchos lo interpretan como una nueva amenaza para el gremio editorial:

- Está concebido como una herramienta para la enseñanza, una forma de que los profesores generen su propio material didáctico y lo compartan con los alumnos, que podrán leerlo a través de un iPad o de un ordenador Mac. ¿Bye bye editores de libros de texto?

- Cualquiera que sepa usar un ratón e importar fotos puede publicar un libro en digital y ponerlo a la venta sólo con un par de clics. ¿Bye bye al monopolio editores y distribuidores?

Sin embargo, no está tan claro ni que sea una amenaza para los editores ni que vaya a revolucionar la industria del libro. Para empezar, como apunta Liz castro en su blog Pigs, Gourds and WikisApple no te permite vender tus libros fuera de su tienda, como dejan bien claro en su contrato de licencia:

Si cobra alguna cantidad por cualquier libro u obra generada con este software (una “Obra”), solo podrá vender o distribuir dicha Obra a través de Apple (p.ej., a través de la tienda iBookstore). Esta distribución estará sometida a un acuerdo separado con Apple.

Es frustrante para cualquier autor no poder vender a través de todos los canales disponibles ni poder llegar a todos sus lectores (Apple no es precisamente una marca de consumo masivo), pero no deja de tener sentido (para Apple, claro): te regalo un software para crear tus libros, obtienes un resultado de calidad en formato digital, publicas gracias a mí también de forma gratuita, pero no esperes sacar beneficio fuera de mi entorno, porque tú eres mi inversión y tus contenidos y tus lectores son sólo para mi librería.

Estamos ante una lucha por el contenido, quien tenga más y en exclusividad tendrá más posibilidades de hacerse con una parte mayor del pastel. Pero ¿a costa de tener al autor y al lector cautivos? Recordemos que Amazon tuvo que abrir el Kindle a otros formatos.

Por otra parte, como apuntaba más arriba, Apple no es una marca de consumo masivo ni muy asequible. ¿Cuántos profesores universitarios podrán permitirse tener un Mac para componer sus libros? Quizá muchos lo vean como una inversión y se decidan a comprarse un Mac, pero ¿cuántos de sus alumnos tendrán un iPad para poder seguir sus clases? ¿Serán suficientes los descuentos a estudiantes que Mac lleva haciendo desde hace años para que la marca se implante el entorno universitario?

No creo que iBooks Author e iBooks 2 sean una amenaza para la libertad de mercado, ni un primer paso hacia un monopolio en la autoedición de libros y, sobre todo, de libros de texto, pero sí suponen un importante paso más hacia una forma diferente de entender la industria de los contenidos.

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