Un Nobel para los guionistas ( 43 Feria Internacional del libro de Buenos Aires)

Un Nobel para los guionistas ( 43 Feria Internacional del libro de Buenos Aires)

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 Patricia Kolesnicov / clarin.com

Aunque en la Fundación El Libro lo manejan con cautela, en la pared de un stand de la Feria está escrita la confirmación de una noticia que dio Clarín hace una semana, en su edición digital: Montevideo será el Invitado de Honor en 2018.

Fuente original: Un Nobel para los guionistas.

Es fácil creer que esta ciudad, tan cercana a Buenos Aires y al corazón de muchos porteños, traerá una producción más conocida, menos ajena que la de Los Angeles, el invitado de este año. Sin embargo, nos llevaremos sorpresas. Aunque hubo históricamente escritores uruguayos -no necesariamente nacidos en Montevideo- con gran llegada en nuestro país , como Mario Benedetti o Eduardo Galeano, literariamente la otra orilla hoy es bastante “terra incognita”. Llegaron libro de Mauricio Rosencof, por supuesto, y sonaron hace algún tiempo los cuentos eróticos de Ercole Lissardi, por ejemplo. Pero ¿Gustavo Espinosa? ¿Mercedes Estramil? ¿Les suena?

Pero eso es 2018.el La Feria 2017 empezó, como siempre, con jornadas profesionales, el martes. Y aunque luego los comunicados oficiales sean entusiastas, en los pasillos había preocupación.Primero porque, decían los expositores, había menos visitas de negocios. Por los pasillos se escuchaban acentos de otros países y de las provincias pero, cierto, menos. ¿Época de negocios por Internet? Los expositores comentaban que el costo argentino detuvo muchas llegadas del exterior: con una inflación que le viene ganando al dólar no sólo los libros resultan caros, también el hotel donde para el comprador “y hasta el café”. Muchos se habrían orientado -explicaban- a la Feria de Bogotá, que empezó ayer. Los libros nunca están desligados de la economía en general.Ni su producción ni su lectura.

En ese sentido, una editora de larga trayectoria creía que las cosas van más allá del precio del dólar: hemos perdido lectores, decía. Y llamaba a mirar al mundo digital: aunque todavía no se vea en las estadísticas, decía, el libro electrónico está creciendo. Los números, efectivamente, no dicen eso: hace unos meses un estudio de la Cámara del Libro mostraba que apenas el 1 por ciento de las ventas se hacen en ese formato.

Otra preocupación, en la industria del libro, es el cese de las compras del Estado. El Ministerio de Educación compró en 2015 tres millones y medio de libros. Y después, nada. Explicaron que ya había suficientes y sin usar. Pero a la vez, el Plan Nacional de Lectura, que llevaba escritores por el país para acercarlos a los chicos -y usar esos libros que se habían comprado- quedó en pausa.

No todas eran en contra, sin embargo. Hace unos días -el 17- una resolución del Ministerio de Cultura volvió a poner en marcha “Libros y casas”, el programa mimado del ex Secretario de Cultura, José Nun. Entregaron cien mil bibliotecas a familias que recibían viviendas sociales. Manuales, poesía, literatura: era variado. Eso abre una puerta.

En fin que la feria feria es y este año el Invitado de Honor armó un enorme stand que alude a las colinas de Los Ángeles y dice, en grandes letras, “Hollywood”. Ese es el punto fuerte de una presencia que se pactó cuando el presidente de los Estados Unidos era Barack Obama y nadie imaginaba que habría un cambio de embajador: Noah Mamet era angelino y tenía allí muchos contactos. El invitado, entonces, viene con Paseo de la Fama, estrellas y todo, y exhibe libros “El arte de vender películas”, “Locaciones en Los Ángeles” y “La historia de Hollywood”. Tal vez señale a una cultura en que lo audiovisual crece y en que se escriben cada vez más guiones. Después de Dylan, ¿por qué no un Nobel por ese lado?

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